Tu nuevo cachorro: los tres primeros meses
Sea cual sea su raza, todos los cachorros se desarrollan igual, pasando por las mismas etapas de la infancia a la madurez. Además de conocer cuales son estas etapas, es interesante que seas consciente de lo que tu cachorro es capaz de hacer en cada una de ellas.
Aunque los cachorros sigan las mismas pautas en su desarrollo, los tiempos varían dependiendo de la raza. En términos generales, las razas más pequeñas crecen antes, alcanzando la madurez antes de cumplir el año. Los perros más grandes son un poco más lentos, pudiendo emplear hasta dieciocho meses en completar su desarrollo.
De cero a dos semanas

Durante esta primera etapa, igual que un bebé de la misma edad, el cachorro simplemente duerme y mama. Pero es capaz de arrastrarse y cuando tiene frío sabe buscar calor acurrucándose junto a su madre y sus hermanos. Entre los 10 y los 14 días abrirá los ojos, pero durante las siguientes semanas sus ojos seran azules y su vista será aún débil.
Tercera semana
Los dientes empiezan a salir. Aprende a caminar y a beber. Hacia el final de la tercera semana se le desarrollará el sentido del olfato. El criador le provocará cierto estrés. No es nada realmente alarmante, lo único que hará será cogerlo del suelo y sujetarlo en distintas posiciones. Este ‘estrés’ sirve para que el cachorro se acostumbre a ser manejado por humanos y le ayudará a soportarlo mejor cuando crezca.
De tres a doce semanas: socialización
Éste es un periodo crucial para el desarrollo de tu cachorro; si queremos que se convierta en un perro feliz, sano y equilibrado, necesita empezar a entrar en contacto con humanos y otros perros y también a interactuar con el exterior,el dia a dia desde pequeño es super importante.
Primera fase - de la tercera a la quinta semana: El cachorro ya reacciona a los sonidos fuertes. Esto le sirve para entender los gruñidos de su madre cuando quiere que deje de mamar. Alrededor de las cuatro semanas, los sentidos del oído, vista y olfato funcionan ya de manera bastante eficiente. Ladra, mueve la cola y juega con sus hermanos y hermanas. También empieza a tomar alimentos sólidos,siendo aun en forma de papilla (pienso starter molido y mojado en leche o agua) y comienza a abandonar el nido para hacer sus necesidades. De la cuarta a la quinta semana, persigue y puede sacudir la cabeza en los juegos, también enseña los dientes, gruñe y se lleva cosas a la boca.Comenzaremos a apartarle la madre paulatinamente hasta finalmente quedar en camada solamente los hermanos,es un paso importantísimo para iniciarlo en el camino de su nueva vida.

Segunda fase - de la quinta a la octava semana: Su cara se vuelve más expresiva y sus ojos y oídos están ya más coordinados. Se une a los juegos de sus hermanos y hermanas. Hacia el final de la octava semana muestra signos de curiosidad y quiere investigarlo todo, pero al mismo tiempo se muestra precavido.
De la sexta a la octava semana, tu cachorro empieza a habituarse a las personas y comienza a familiarizarse con las formas, los sonidos y los olores del hogar. Tercera fase - de la octava a la duodécima semana: Tu cachorro empezará a sentir un fuerte deseo de agradarte.Empezaremos a enseñarle a jugar con los humanos y es ahi cuando entra en juego la parte mas importante de la socializacion.Una adaptacion paulatina y firme hara que tu cachorro sea feliz y no tenga cambios bruscos que puedan influir en su temperamento.Asi pues el temperramento a parte de ser hereditario tambien es influenciable por el medio ambiente del cachorro.A partir de esta edad nuestro enano debe estar ya comiendo pienso seco para cachorros de alta calidad.
La entrega
A partir de la decima semana y no antes, es cuando el cachorro estara preparado para marcharse con su nueva familia,con sus vacunas y desparasitaciones correspondientes,pasaporte y microchip.
Envio:
En España; En DONLOBO nuestra prioridad es entregarlo nosotros en persona,dado que hemos puesto muchas ilusiones en cada cruce que realizamos y hemos pasado muchas horas juntos.El momento de la entrega es la cúspide del buen trabajo realizado.
En cualquier parte del mundo; Si es posible, intentamos hacerlo nosotros o igualmente y con plena confianza contamos con algunas personas especializadas en el transporte de nuestros cachorros, que nos garantizan una entrega perfecta.El cachorro siempre viaja en avión y en cabina junto a nuestros piés.
Cruzar la puerta con buen pie
Posiblemente el recuerdo de tu animal de compañía entrando en casa por primera vez, será de los recuerdos más memorables que tengas. Haz que ese momento sea perfecto.Disfrutad de la experiencia y no le atosiguéis con demasiados achuchones, por lo menos todavía,eso es importantísimo…
Déjalo entrar, puede que se muestre tímido, no te preocupes, dale tiempo. No le enseñes la casa como a una amiga, es más, déjalo rondar por las habitaciones para que huela todo lo que tenga que oler y que se extrañe una y otra vez de todos esos sonidos raros y nuevos pero intenta evitar que se asuste. Obsérvalo y disfruta de su instinto animal.
Bienvenido a tu casa
Bueno pues, tras su exhaustivo análisis olfativo y tras haber pasado revista por su nuevo hogar podemos mostrarle sus espacios. Le marcaremos las zonas de ocio y necesidad para que así desde el primer momento tenga claro que forma parte de una nueva familia. Lo ideal es preparar el hogar y sus cosas antes de su llegada.
En primer lugar, prepara una zona de descanso, donde irá a roer cualquier juguete o descansar plácidamente. Sitúalo en un lugar de la casa tranquilo pero sin aislarlo. Tu nuevo compañero tiene que sentirse parte de la vida familiar incluso estando cómodamente tumbado en su cama.
También es muy importante tener un espacio para comer y beber. Infórmate sobre la dieta y las rutinas que practicaba antes, poco a poco, a sus nuevos horarios. Seguramente descubrirás un universo paralelo en torno a la comida. Tómate tu tiempo y no escatimes en lo que para él será muy importante.
Designa un espacio para hacer sus necesidades por si hubiera algún imprevisto. Los perros adoptados se adaptan con facilidad y se amoldan rápidamente a la rutina de sus dueños, no tendrás ningún problema en enseñarle a hacer sus necesidades en la calle a no ser que adoptes a un cachorro, en este caso, tendrás que preparar un espacio forrado con papel de periódico y limpiar muy bien la zona donde haga sus necesidades, mucho ojo con utilizar productos tóxicos y productos que contengan amoníaco.
Una casa a prueba de todo
Los cachorros son curiosos. Evita los accidentes y coloca fuera del alcance de tu peque los productos de limpieza, los cables eléctricos, las plantas tóxicas y otros objetos que pueden llamar su atención pero es mejor que no toque. Más adelante le enseñarás cómo comportarse pero de momento es preferible adelantarse a los problemas y crear un entorno seguro.

Recomendación
Tan pronto como sea posible,pasa por tu veterinario, haz un chequeo al pequeño diablillo,un revisado a su cartilla y al microchip, así tendremos a nuestro amigo en perfectas condiciones para que pueda pasear sin problemas.
No pasear fuera de casa hasta pasar una semana del refuerzo de su vacuna pentavalete.Tendra aproximadamente tres meses.
La rutina será vuestra aliada:
La rutina será tu mejor aliada y sobre todo la de tu can, verás que te librarás de muchas batallas, de este modo, todos seréis más felices. Establece rutinas acorde a tu ritmo de vida, respétalas para que tu perro sepa cuando comerá, cuando hará sus necesidades y cuando jugará. Verás que con rutina comprenderás mejor a tu nuevo amigo y él a ti. Por cierto, no se te olvide ahora achucharlo un poco más.
Normas claras desde el principio:
Enséñale las buenas costumbres desde el principio y no esperes a que desarrolle malos hábitos para luego corregirlos. Sé coherente y paciente: es la manera mejor de empezar con buen pie vuestra relación. Si no quieres que se suba al sofá, acostúmbralo desde el principio a dormir en su camita y a respetar la “zona prohibida”.
Enséñale a esperar antes de comer o de salir a pasear, a pararse cuando le dices de hacerlo y no te olvides de su nombre. Él todavía no sabe cómo se llama.
Utiliza premios para enseñarle y la educación se convertirá en un momento divertido que estrechará vuestro lazo afectivo. Él entenderá de qué pasta estás hecho y tú disfrutarás de un perro estable y amable.
¡Son muchas cosas! Pero no olvides que, ante todo, el momento de la llegada a casa de tu nuevo animal de compañía va a ser un momento muy especial. Saboréalo y piensa que es el principio de una bonita relación de lealtad, amor, compañía… Ya ha conocido lo que será su hogar y ha danzado libremente por las dependencias de la casa e incluso le hemos habilitado un “rincón especial”.
¿Sabes por qué es tan estresante la primera noche de un cachorro en casa?
Vivía en otro lugar junto con su madre y sus hermanos y ahora de repente todo es diferente. La mayoría de cachorros se marchan en nuestro hogar DONLOBO como minimo a los dos meses y medio de vida, es entonces, después de haber pasado tantos días con su mamá y sus hermanos, cuando el cachorro se siente totalmente desorientado en tu casa,en los momentos de soledad (las noches) puede empezar a llorar. Lo que está experimentando es estrés y nosotros lo tendríamos también si nos ocurriera lo mismo. Sé tolerante: este comportamiento es muy común y requiere de nuestra paciencia y cariño.
Comenzaremos colocando su camita en un rinconcito sin mucho alboroto y donde te asegures de que va a descansar como un rey. Puede ser en tu habitación, en una habitación solo para él, en el salón, en la cocina… Las posibilidades son muchas y elegir depende de ti. Ten en cuenta que muchos cachorros (y perros adultos) se quedan más tranquilos si al principio, desde su camita, pueden ver a sus nuevos papis.
Cuando el cachorro ya se haya adaptado a todas las novedades, entre el cambio de casa, de familia y de rutina, se podrá desplazar poco a poco su camita hasta el lugar definitivo que tenías pensado. Lo que nunca hay que hacer es llevarlo a la cama a dormir contigo si después de un mes vas a querer educarlo para que duerma en su cama. La coherencia será una parte fundamental de la educación de tu cachorro. Así que, ya sabes, hay que hacer de tripas corazón y cuanto antes comiences con la educación mejor. No olvides que un animalito bien educado te proporcionará mayor felicidad y estabilidad.
Para su rinconcito, te proporcionamos un trapo o una mantita que huela a su madre y sus hermanos,es un punto a tu favor: un olor conocido en un ambiente totalmente nuevo puede ayudarle a disminuir el estrés.
Algunos cachorros se quedan más tranquilos si en su rinconcito, además de una mantita se le deja su trasportín con la puerta abierta o una caseta adaptada a su medida. Lo podrán utilizar para refugiarse si se sienten inseguros.

Déjale a disposición algunos juguetes. A pesar de que el primer día no tenga tiempo para jugar con todos ellos, estar rodeado de juguetes seguramente le entretendrá en el caso de que se despierte en mitad de la noche. Un cachorro siempre tiene ganas de jugar. De este modo si se despierta hay menos probabilidades de que te busque y se dedique en cuerpo y alma al juguete que previamente le dejaste.
Procura haberle dado una buena cena para que se vaya a la cama con la barrigota llena y asegúrate de que haya hecho sus cositas antes de ir a dormir. Igualmente cuando te levantes por la mañana es probable que tendrás sorpresitas: todavía no controla bien sus necesidades, así que pon unos periódicos cerca y listo.
Justo antes de dejarlo en su cama, evita subir su nivel de excitación montando una sesión de juego super-divertida. Reserva esta sesión para otro momento: ahora es mejor que el cachorrito se vaya relajando mientras baja el ritmo de actividades a su alrededor y toda la casa se prepara para ir a dormir.
Cuando hayas hecho todos estos preparativos te puedes ir a la cama, pero cuidado: aquí empieza la parte más difícil. Cuando estés en la cama y el perro comience a llorar tendrás que ser “fuerte” e ignorarlo o aprenderá a llorar para llamar tu atención. No te preocupes: pronto se cansará y conseguiréis descansar. Las siguientes noches serán mucho más tranquilas. Sin embargo, si tienes el cachorro a la vista y ha empezado a llorar en el medio de la noche, una mirada rápida te asegurará de que todo va bien: algunos cachorros se despiertan y lloriquean porque tienen que hacer sus necesidades.
A lo mejor no ha sido la noche en la que hayas dormido más pero pronto la recordarás con algo de añoranza y verás que pronto se acostumbró al que iba a ser su verdadero hogar.